La razón por la que abrimos esta nueva pagina en nuestro blog es porque nos parece una lástima y una profunda tristeza que las adicciones comiencen desde tan temprana edad. A continuación presentaremos información acerca de las prevenciones de adicciones para los padres.
¿Cómo saber si tu hijo se droga?
Inicialmente, tras la primera toma de contacto con la droga, no suele ser habitual que se produzcan cambios importantes en el comportamiento general del adolescente en las diferentes áreas de su vida. En estos casos, la detección de los utensilios usados para el consumo de droga, los restos de la misma sustancia o la propia confesión de allegados al respecto, es lo que al principio nos puede poner sobre aviso. Solo con posterioridad, una vez que se empieza a constituir en hábito, es más frecuente que se observe un deterioro generalizado en el modo de comportarse con los demás, en el desempeño de sus responsabilidades, abandono de sus anteriores metas, etc. Al final, si la adicción se ha desarrollado en toda su amplitud, la pérdida de control sobre su vida se hace tan manifiesta que difícilmente va a pasar desapercibida. En este último caso, el deterioro físico, los conflictos legales, la necesidad de dinero, el incumplimiento de los horarios más elementales o su incomunicación respecto a la familia van a ser las notas predominantes y, por lo general, llegado a este punto ya ha sido detectada con anterioridad la adicción a las drogas como problema de base. Su detección precoz es de gran importancia con vistas a la disminución de los problemas sociales asociados al desarrollo de la adicción.
En primer lugar, recordemos que un buen número de jóvenes han consumido en alguna ocasión algún tipo de droga (sobre todo las perteneciente al grupo de las sustancias legales o drogas blandas), sin que eso signifique que vayan a convertirse en consumidores habituales. Si la familia descubre este hecho, la actitud más positiva es informarse e intentar actuar contra el consumo de drogas sin romper las relaciones. Por otra parte, debido a las connotaciones negativas de la adicción a las drogas, suele ser frecuente que los padres ante un problema de estas características, se resistan a afrontarlo, lo justifiquen, lo oculten o se comporten de una manera pasiva ante la vergüenza de solicitar ayuda. Puede ser también que reaccionen adoptando medidas disciplinarias severas y represivas que lleven al castigo y aislamiento del mundo exterior. O bien, que desemboquen en actitudes vigilantes,
moralizantes, paternalistas o culpabilizantes de todos los males de la familia. Sin embargo, ninguna
de estas opciones va a resultar beneficiosa a largo plazo, dado que el consumo de drogas y la
pérdida de control que conlleva la adicción va a necesitar de la colaboración del adolescente para
lograr, con el paso del tiempo, una desvinculación definitiva de las drogas. Por ello, una vez que se
sabe del consumo de algunas sustancias potencialmente adictivas, lo principal es fomentar de modo
natural la comunicación con nuestro hijo.
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